jueves, 12 de noviembre de 2009

Cosas que pasan

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Esta mañana, metiendo las cosas de la cena en el lavaplatos, se me rompió una copa con restos de vino, en medio de la cocina recien limpia. Vuelta a limpiar.

Cuando termino de desayunar, me tropiezo con un cable y los restos del té fueron a parar directamente al faldón de la mesa. Quito el faldón y lo pongo a lavar. Ya pensaba que se acabarian los desaguisados cuando en esas derramo el bote del polvo quitamanchas encima de la ropa que tenia para planchar. Bueno, tranquila. Tengo todo el dia por delante para hacer cuatro o cinco lavados más.

Casi se me habian olvidados todos esos percances cuando se me derrama una copa llena de vino encima del sillón y del puf donde se sientan los perros. !Menos mal que tienen fundas! !Mas lavados!. Cuando llevo la bandeja a la cocina, plaf! segunda copa rota del dia.

Vamos a ver. Esto se está pasando ya de castaño oscuro. Me levanté esta mañana con mi mejor sonrisa. Todo estaba en su sitio. Paseo por la playa con una amiga portuguesa y cuando llego a casa, recibo la noticia de que mi amiga Concha vendrá a visitarme a final de mes con la promesa de ayudarme con el feng shui de la casa. Todo perfecto. ¿que pasa aquí?.

Decido leer un rato y voy por un libro de Luciano de Crescenzo que nunca me falla. Cae del libro una hoja escrita por mi, con un poema de Marco Valerio Marcial, dedicado a su amigo Tulio Marcial. El libro es de 1985 y esa hoja parece llevar allí mucho tiempo, pero no puedo recordar cuando la copié y por qué se quedó olvidada, precisamente en ese libro. Copio el poema, aunque solo sea para alejar a los malos espíritus:

Las cosas que hacen feliz, / amigo Marcial, la vida, / son: el caudal heredado, / no adquirido con fatiga; / tierra al cultivo no ingrata; / hogar con lumbre continua; / ningún pleito, poca corte; / la mente siempre tranquila; / sobradas fuerzas, salud; / prudencia, pero sencilla; / igualdad en los amigos; / mesa sin arte, exquisita; / noche libre de tristezas; / sin exceso en la bebida; / mujer casta, alegre, y sueño / que acorte la noche fría; / contentarse con su suerte, / sin aspirar a la dicha; / finalmente, no temer / ni anhelar el postrer día

Observa la maravilla

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Cuando era una niña, la vida para mi era una fuente inagotable de sorpresas. Mi jaula de grillos, los zapatos nuevos de charol brillando y reflejando la calle, el olor de la colonia de mi padre, la música de la radio, las flores del patio. Incluso poder hablar por teléfono con un familiar que vivia lejos me parecia un milagro.

La madurez me hizo avanzar por la vida como una sonámbula, perdí el asombro de estar viva y me concentré en asuntos triviales como pensar que necesitaba un coche y qué iba a hacer con la paga extra. Tambien viví atrapada en pensamientos tan mezquinos como que mi manera de ver el mundo era la correcta.

El científico Lewis Thomas decia: "La probabilidad estadística de que uno cualquiera de nosotros esté aquí es tan pequeña que el simple hecho de existir deberia sumirnos en un estado de deslumbrante felicidad".

Doy gracias a la vida por volver a despertarme a las maravillas que entraña nuestra existencia. El sol se elevó esta mañana y estoy viva para verlo. Mis plantas poseen un pigmento llamado clorofila que les permite almacenar la energia solar. Mis perras saltan de alegria cada mañana cuando les abro la puerta y salen al jardin. Casi puedo tocar el amor que me rodea de mis hijos, mi pareja, mis amigos.

El susurro del viento crea sonidos que me recuerdan los dias de mi infancia. Las primeras lluvias del otoño, el olor de la tierra mojada. Gracias, gracias, gracias.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Obras en casa

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Le empresa constructora de mi casa me ha mandado un operario para arregar unas goteras y al intentar hablar con él, pude comprobar por su acento que no era portugués (ya me extrañaba a mi que lo entendiera tan bien). A media mañana le ofrecí una cerveza y aproveché para charlar un rato. Me contó que es búlgaro y que en su país fué profesor de matemáticas. Tiene una hija médico y su yerno es ingeniero. Los tres viven en esta zona. Su hija tiene una tienda de ropa y el marido trabaja de electricista en una empresa de aires acondicionados. Me cuenta que le gustaba la enseñanza pero que siempre tenia miedo de que alguien lo denunciara por no ser un buen comunista. Con la llegada de la democracia, le fué todavia peor, así que decidió buscar un futuro mejor en otra parte.A la vista está que no lo encontró.

Esta tarde terminó el trabajo. Le desee buena suerte. Me miró con la mayor tristeza del mundo y me dijo: "¿que es eso?"
 

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