miércoles, 26 de agosto de 2009

Thomas Mann y los números

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Durante toda su vida, Thomas Mann creyó que gran parte de su éxito, tanto personal como profesional, se debió a los números.

Nació en 1875, publicó su primera novela "Los Buddenbrook" en 1900, se casó en 1905, tuvo seis hijos (tres varones, tres hembras). La "Montaña mágica" se publica en 1925, el Nobel lo recibe en 1930.... En el Relato de su vida nos cuenta:"Está muy próximo el dia en que celebraremos el veinticinco aniversario de nuestro matrimonio; será ése un año de números redondos, como todos los que dominan mi vida. Cuando vine al mundo era mediodia; cumplí mis cincuenta años en medio de un decenio y me casé en medio de un decenio, una mitad despues de su mitad. Mi sensibilidad para la claridad matemática aprueba esto, de igual manera que aprueba el orden en que mis hijos vinieron al mundo, formando como tres parejas......"

Murió en 1955, en paz consigo mismo y con el mundo. Supongo que en parte, por morir en otro año redondo, como a él le gustaba.

Cuéntame cómo vives

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Cuéntame como vives;
dime sencillamente cómo pasan tus días,
tus lentísimos odios, tus pólvoras alegres
y las confusas olas que te llevan perdido
en la cambiante espuma de un blanco imprevisto.

Cuéntame cómo vives.
Ven a mí, cara a cara;
dime tus mentiras (las mias son peores),
tus resentimientos (yo también los padezco),
y ese estúpido orgullo (puedo comprenderte).

Cuéntame cómo mueres.
Nada tuyo es secreto:
la náusea del vacío (o el placer, es lo mismo);
la locura imprevista de algún instante vivo;
la esperanza que ahonda tercamente el vacío.

Cuéntame cómo mueres,
cómo renuncias -sabio-,
cómo -frívolo- brillas de puro fugitivo,
cómo acabas en nada
y me enseñas, es claro, a quedarme tranquilo.

Amor

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Vivir es más que fácil; es alegre.
Por caminos difíciles hoy llego
a la simple verdad de que tú vives.
Sólo quiero el amor, el árbol verde
que se mueve en el aire levemente
mientras nubes blanquísimas escapan
por un cielo que es rosa, que es azul, que es gris y malva,
que es siempre lo infinito y no comprendo,
ni quiero comprender, porque esto basta:
!amor, amor!, tus brazos y mis brazos,
y los brazos ligerísimos del aire que nos lleva,
y una música que flota por encima,
que oímos y no oímos,
que consuela y exalta:
!amor también volando a lo divino!

viernes, 21 de agosto de 2009

Rudyard Kipling

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Si....


Si puedes llevar la cabeza sobre los hombros
bien puesta,... cuando otros la pierden y de ello
te culpan;
Si puedes confiar en tí cuando todos de tí dudan, ...
pero tomas en cuenta sus dudas;
Si puedes esperar sin que te canse la espera,
o soportar calumnias sin pagar con la misma
moneda,
o ser odiado sin dar cabida al odio, ...
y no por eso parecer demasiado bueno o sabio;

Si puedes soñar sin que tus sueños te dominen;
Si puedes pensar sin que tus pensamientos sean
tu meta;
Si puedes habértelas con Triunfo y Desastre
y tratar por igual a ambos farsantes;
Si puedes tolerar que los bribones
tergiversen la verdad que has expresado
y la convierten en trampa para necios,
o ver en ruinas la obra de tu vida
y agacharte y reconstruirla con viejas
herramientas;

Si puedes hacer un atado con todas tus
ganancias
y arrojarlas al capricho del azar,
y perderlas y volver a empezar desde el principio
sin que salga de tus labios una queja;
Si puedes poner al servicio de tus fines el corazón,
el entusiasmo y la fortaleza, aún agotados,
Y resistir aunque no te quede ya nada..,
Salvo la voluntad que te diga ¨Adelante!¨;

Si puedes dirigirte a las multitudes sin perder la
virtud,
y codearte con reyes sin perder la sencillez;
Si no pueden herirte amigos ni enemigos;
Si todos cuentan contigo en demasía;
Si puedes llenar el implacable minuto,
con sesenta segundos de esfuerzo denodado,
Tuya es la Tierra y cuanto en ella hay,
Y más aún, Serás un hombre, hijo mío!

lunes, 17 de agosto de 2009

Emily Brontë

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Aunque tierra y hombre hubieran desaparecido,
y soles y universos hubieran cesado de ser,
y Tú te hubieras quedado solo,
toda existencia existiría en Tí.
No hay ningún sitio para la Muerte,
ni átomo que su poder pueda tornar vacío:
Tú - Tú eres Ser y Soplo,
y lo que Tú eres jamás puede ser destruido.

lunes, 3 de agosto de 2009

Chaves Nogales

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He dejado para este verano, la narrativa completa de Chaves Nogales, que leo ahora en una edición muy cuidada que ha patrocinado la Diputación de Sevilla.

En estos tiempos, que tan de moda están los estudios localistas (en el Pais Vasco no se lee El Quijote porque es castellano), no estaría de más tener de lectura obligatoria en los colegios andaluces a D.Manuel Chaves Nogales, aunque solo fuera para que nos enseñara a mirar un poco el ancho mundo que nos rodea.

Entre sus obras, destaca la biografia novelada de Juan Belmonte (la única que el torero autorizó)y que es una muestra magnífica de su buen hacer literario. Belmonte se escapa de su casa a los doce años y junto con un amigo de su misma edad, intentan llegar a Africa para tener aventuras. Solo llegan a Cadiz... Aquí os dejo un fragmento de la novela para que no tengais mas remedio que leerla:

"Salió el sol y empezó a pesar sobre nuestros hombros débiles, como si fuese plomo fundido. A la inclemencia de la escarcha siguió la inclemencia de aquel solazo, y nuestros cuerpecillos sufrían a duras penas tanto y tan inhumano rigor. Vino luego el hambre, y tras ella, la sed con su calcinada angustia. Una densa cortina azul se nos ponia delante de los ojos y nos echaba aturdidos al borde de la carretera. Caíamos jadeantes, extenuados, sin comprender por qué el mundo era tan inhospitalario, tan duro e inclemente. Lo que mas hondo desaliento daba a nuestros corazones era aquella impasibilidad del Universo, aquella sublime indiferencia de las cosas, del sol, del polvo, del frio, de todo lo que, sin dirigirse expresamente contra nosotros, nos atormentaba......"
 

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