miércoles, 26 de noviembre de 2008

¿Quien soy yo?

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No creo en el destino. Creo en la elección. Creo en la elección porque sin ella no podemos lograr la felicidad. Me llevó mucho tiempo comprender esto. Cuando era joven creía en las mismas tonterias que creen muchas personas acerca de la felicidad:dinero, posición, poder. Pero despues me hice adulta (a diferencia de muchas personas, que solo envejecen) y comencé a ver que muchas veces estas cosas destruían la felicidad. Comprendí que la felicidad solo puede provenir de cualidades interiores como el valor, el altruismo y el optimismo.
Lo felicidad viene de uno mismo, del yo. Pero ¿quien es el yo? o mejor ¿quien soy yo?. Si uno no sabe quién es, jamás será feliz, porque nunca podrá conectar con las cualidades interiores que hacen posible la felicidad. Se limitara a viajar en círculos por la vida, siempre yendo de un lado para otro, sin llegar jamás, nunca satisfecho.
Por ejemplo, esto es lo que yo soy. Soy una mujer tranquila, casera, que le encanta dar paseos por la playa, charlar con sus amigos, leer y sobre todo, preocuparme por el bienestar de las personas que quiero. ¿Por qué estoy tan segura de que eso es lo que soy? Porque eso es exactamente lo que elegí ser.Pude alcanzar mayor categoria profesional, pero elegí tener tiempo para mi y para mis hijos. Pude tener más dinero, pero decidí gastarlo en cultura y educación para mi familia. Probablemente pude tener cierto poder, pero elegí la independencia de mi espíritu.
Cuando escogí estas opciones tambien descubrí una cosa que ahora parece evidente, pero que a muchas personas se les escapa. Elegir es agradable. No hay nada comparado con la felicidad de dar órdenes a tu propia vida. Es mejor que esforzarse por caer bien a las personas haciendo siempre lo que ellas eligen. Es mejor que el exito profesional que se puede lograr haciendo lo que otro nos ordena. Es mejor que la seguridad del camino trillado. Elegir tu propia vida te hace libre.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Tu eres lo que dices

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"Como la sombra sigue al cuerpo,
así lo que pensamos se transforma en lo que somos"

Vivir en una red de "verdades" sobre cómo son y cómo no son las cosas puede ser peligroso si uno no se cuestiona nunca la fuente de esas "verdades" ni nos preguntamos cómo es que hemos llegado a saberlas.

La fuente más evidente de la verdad procede de nuestra cultura, y no siempre nos damos cuenta de la naturaleza cultural de estas verdades. Pasan a ser nuestro sentido común. No obstante, son las que determinan la forma que adopta nuestra vida.

- La tierra es plana.
- El ganado ha muerto, luego ella es una bruja.
- Tiene fiebre, lo que quiere decir que tiene exceso de sangre. Para curarlo hay que drenar el cuerpo.

Cada una de estas afirmaciones podría haber sido hecha por un ser humano perfectamente racional sobre la base de las interpretaciones de la época en que vivió.

El lenguaje que utilizamos, al igual que las "verdades" condicionan nuestra vida y nos puede llevar tanto al éxito como al desastre. Saber comunicar nuestras ideas, nuestros deseos, incluso nuestras valoraciones pueden evitarnos muchos malos momentos.

lunes, 17 de noviembre de 2008

¿Que hacemos con nuestra energia?

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Se te da sólo aquello que puedes manejar cada dia. Si al final del dia estás cansado, quizá te estés ocupando de algo que le pertenece a otra parsona.

domingo, 16 de noviembre de 2008

wang wei

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A orillas del rio Wang, en su propiedad de Lentian, el poeta Wang Wei (699-761), de la dinastia Tang, se retiraba con regularidad de la corte y sus asuntos. Allí, se rendia a un silencio intruso. Caminaba en solitario o junto a algún amigo cómplice. Dejaba que las horas transcurrieran, sentado, y obraran en él su influjo. O bien, erraba, acompañando a la naturaleza en sus tránsitos y mudanzas. La experiencia de lo natural, es el origen mismo de su creación. Wang wei, ocupado en materias mas serviles los más de sus meses, el retorno al valle del rio wang abre en el poeta la posibilidad de la conciliación con el Todo. Escrutador del paisaje, conocedor de sus anécdotas y accidentes, curioso de los hombres y sus quehaceres tan ajenos, seguro del lugar, Wang Wei penetra en su bondad, y quiere olvido.

Parque de los ailantos:

aquel hombre no fue
un funcionario arrogante

se consideraba un inútil
para los asuntos del mundo

por suerte
le dieron un puesto sin importancia

así
pudo caminar tranquilo
y libre
bajo los árboles

viernes, 14 de noviembre de 2008

Manuel Vicent

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  • Cuando las mujeres en el futuro sustituyan a los hombres en los puestos de decisión, cosa que va a suceder en el siglo XXI, ellas estarán sentadas detrás de la mesa y los secretarios y otros subalternos serán valorados por las horas que hayan dedicado al gimnasio.El hombre tendrá que estar siempre en forma, maquillado y disponible. La competencia será terrible. Cuando, recibida la orden, ellos abandonen el despacho, ellas desde el sillón también observarán la calidad de su trasero. Y de él harán grandes proyectos.» ("El País", 14-3-1999: Músculos)

Lucky Luciano

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En cualquier negocio lo primero que hay que procurar es no ser el muerto.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

El maestro Wong

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No escuches lo que dicen las personas. Escucha lo que quieren decir. Es una verdad que toda la naturaleza conoce. Sólo los humanos la ignoran. Un cachorro hambriento sabe que necesita comida; pero un niño hambriento cree que necesita juguetes. El poeta T´ang Yu dijo: las lágrimas pueden ser falsas. La lluvia no.

martes, 11 de noviembre de 2008

de vuelta con Joan

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Una no sabe, cuando es
joven,
que no hay lugar alguno
donde poder quedarse para
siempre
y le parece extraño si no
llega
aquel o aquella en quien
hallar descanso
una ignora, de joven, que los
principios
no se parecen nunca a los
finales

lunes, 10 de noviembre de 2008

El crepúsculo del deseo

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En un relato interrumpido por su muerte, Italo Svevo describe a un hombre de cierta edad que antes de acostarse se pregunta qué ocurriría si el diablo se presentara a proponerle el consabido pacto. El cansancio lo inclina a entregar su alma, pero no sabe que pedir a cambio. No desea volver a la juventud, terreno de la insensatez y los impulsos sin rumbo; tampoco desea la eternidad porque la vida es dolorosa y agotadora y monótona. Por lo demás, teme a la muerte. El hombre sonríe ante el irónico vacio en el que ha desembocado su vida. En ese momento su mujer despierta y le dice: "Dichoso de ti que todavía tienes ganas de reir a esta hora". La frase sella el drama de modo maestro: la sonrisa del hombre sin alternativas no significa afrenta ni resignación; es el gesto de quien encara la gran broma del mundo, el punto sin retorno donde la esperanza es ya imposible.

Valeu a pena

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Com voz serena
Perguntaram -me ao ouvido
Valeu a pena vir ao mundo ter nascido
Com lealdade vou responder mas primeiro
Consultei meu travesseiro
Sobre a verdade

Tive porem que lembrar o meu passado
Horas boas do meu fado
E as más também

Valeu a pena
Ter vivido o que vivi
Valeu a pena
Ter sofrido o que sofri
Valeu a pena
Ter amado quem amei
Ter beijado quem beijei
Valeu a pena


Valeu a pena
Ter sonhado o que sonhei
Valeu a pena
Ter passado o que passei
Valeu a pena
Conhecer quem conheci
Ter sentido o que senti
Valeu a pena

Valeu a pena
Ter cantado o que cantei
Ter chorado o que chorei
Valeu a pena

sábado, 8 de noviembre de 2008

Joan Margarit

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Una maravillosa amiga, me regala este poema de Joan Margarit:

Te cansarán los libros.
Descenderás aún más
e incluso perderás la poesía.
El ruido de la ciudad en los cristales
acabará por ser tu única música
y las cartas de amor que habrás guardado
serán tu última literatura.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Atahualpa Yupanqui

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Los hermanos

Yo tengo tantos hermanos
Que no los puedo contar
En el valle, la montaña,
en la pampa y en el mar
Cada cual con sus trabajos
Con sus sueños cada cual
Con la esperanza delante,
con los recuerdos detras
Yo tengo tantos hermanos
Que no los puedo contar

Gente de mano caliente
Por eso de la amistad
Con un lloro pa’ llorarlo
Con un rezo pa’ rezar
Con un horizonte abierto
Que siempre esta mas alla
Y esa fuerza pa’ buscarlo
Con tezon y voluntad.

Cuando parece mas cerca
Es cuando se aleja mas
Yo tengo tantos hermanos
Que no los puedo contar.
Y asi seguimos andando
Curtidos de soledad
Nos perdemos por el mundo
Nos volvemos a encontrar.

Y asi nos reconocemos
Por el lejano mirar
Por las coplas que mordemos
Semillas de inmensidad.
Yo tengo tantos hermanos
Que no los puedo contar

Y asi seguimos andando
Curtidos de soledad
Y en nosotros nuestros muertos
Pa’ que nadie quede atras.

Yo tengo tantos hermanos
Que no los puedo contar
Y una hermana muy hermosa
Que se llama libertad

Atahualpa Yupanqui

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Goethe

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Rafael Cansinos Assens tradujo y prologó las obras completas de Goethe para la editorial Aguilar, que ahora, con tiempo, vuelvo a leer como se merece.

Séneca se quejaba en su tiempo, porque la juventud ya no respetaba a los mayores, ni leian a los clásicos y solo se preocupaban por las modas, los bailes.... No prestaban atención al lenguaje y cada vez se hablaba peor. Parafraseando a Borges, podriamos decir que nacimos, como cualquier hombre, en tiempos difíciles.

Todo esto viene a cuento, porque leyendo a Goethe, se me ha ocurrido pensar que en verdad vivimos tiempos difíciles. Tengo dos hijos universitarios, y estoy segura que ni ellos ni sus amigos han leido el Fausto, las afinidades electivas o los sufrimientos del joven werther; y sin embargo, creo, que todavia hoy, les proporcionaria un inmenso placer leerlas, porque lo que Goethe cuenta es en definitiva, la vida misma; Y el ser intrínseco del hombre, no ha cambiado desde Séneca.

Quizás, por la edad, me encuentro más a gusto leyendo su autobiografia, que tituló magistralmente: Poesia y verdad. Y como un libro trae otro libro, ¿por qué no volver a leer las"Conversaciones con Goethe en los últmos años de su vida de J.P. Eckermann?. Hay una edición magnífica en Acantilado.

Voy a dejarlo aquí, porque de esta, mis hijos dejan de hablarme.

martes, 4 de noviembre de 2008

Manuel Godoy

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"Ni a izquierda ni a derecha habia camino para mí, por donde huir los duros hierros del destino"

Manuel Godoy y Alvarez de Faria, príncipe de la Paz, duque de alcudia, grande de España, generalísimo, gran almirante de la Armada y, sobre todo, favorito de Carlos IV y Maria Luisa de Parma, fue alzado como en un sueño sobre la totalidad de los españoles, para luego ser arrastrado por las corrientes encontradas de aquella época en que la sociedad, casi medieval, se vio fragmentada de pronto, asoladas las naciones, ejecutados los reyes.

Godoy no pudo ni supo salvar la amenaza internacional ni la que en España representaban la Inquisición y las fuerzas reaccionarias e inmovilistas. El hombre que habia gobernado gran parte de América, Filipinas, España, se vió de pronto con las manos vacías, acosado por el odio de sus compatriotas, encarcelado y malherido. Napoleón, su enemigo político, le salvó y le dio refugio en Francia. El príncipe de la Paz se fue quedando solo, luchando infructuosamente desde el exilio para recuperar su honor y su fortuna; tarea excesiva para quien no era ya sino una sombra irreal, un nombre aborrecido, una leyenda que todos deseaban enterrar.

Un buen amigo, me regaló parte de las Memorias de Godoy, y este regalo tan bien intencionado, venia envenenado pues me ha tenido tres meses buscando y leyendo a otros autores que me ampliaran mis escasos conocimientos de esa época. Se lo perdono porque en el camino, encontré auténticas maravillas que aquí dejo anotadas por si a alguien le interesa.

- Recuerdos de un anciano de Antonio Alcalá Galiano.
- Cartas Marruecas de José Cadalso.
- Diarios y Epistolarios de Melchor Gaspar de Jovellanos.
- Memorias de un setenton de Mesonero Romanos.

lunes, 3 de noviembre de 2008

los enigmas

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Yo soy el que ahora está cantando
seré mañana el misterioso, el muerto,
el morador de un mágico y desierto
orbe sin antes ni después ni cuándo.
Así afirma la mística. Me creo
indigno del Infierno o de la Gloria,
pero nada predigo. Nuestra historia
cambia como las formas de Proteo.
¿Qué errante laberinto, qué blancura
ciega de resplandor será mi suerte,
cuando me entregue el fin de esta aventura
la curiosa experiencia de la muerte?
Quiero beber su cristalino Olvido,
ser para siempre; pero no haber sido.
 

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