martes, 30 de septiembre de 2008

las frases de película

2 comentarios
¿Quien no recuerda el famoso final de "Con faldas y a lo loco", donde Jack Lemmon intenta,sin éxito, desengañar al rico enamorado, dándole motivos por los que no pueden casarse, terminando con ese "nadie es perfecto"?

Una de mis frases favoritas la decian en Jhonny Guitar, ese durísimo cow boy diciéndole a la malísima protagonista "mienteme, dime que me quieres". Y por último, en "murieron con las botas puestas", ese Errol Flynn, haciendo de general Custer, despidiéndose de su amada con un "Pasear a su lado por la vida, fué muy agradable, señora".

lunes, 29 de septiembre de 2008

si fuera posible

3 comentarios
Quiero una página en blanco para escribirte un poema de amor
un espacio limpio en el que el pasado no haya puesto su mano.
Para escribirlo necesitaré toda la mala memoria de la que dispongo,
y la mirada sesgada que te dediqué la primera vez que te ví.
Será un poema soleado, lleno de pájaros
y con un árbol para que te recargues.
Se parecerá mucho a mis primeros versos,
tendrá la inocencia de las lecturas infantiles
y la insolencia de creerme poeta.
En él te nombraré con todas las palabras dulces que no usé antes
y seré capaz de llevarte en brazos.
En mi poema no habrá ayer ni mañana,
caminaremos por el espacio claro y manso del ahora.
Mejor si es en verso libre para que no sientas que quiero atraparte,
y mejor aún si entre líneas deseas que te atrape.
Hay un poema de amor que quiero escribir
para celebrar tu espléndida compañia,
un poema como mar, como bosque, como acantilado,
un poema isla única en el que jamás nos separamos.

la cura Schopenhauer

2 comentarios
Hace unos dias comentaba que habia vuelto a leer Los Buddenbrook de Thomas Mann. Esta novela me persigue y me hace volver a ella una y otra vez.

Thomas Mann la escribió a los veintiseis años y muchos han querido ver en ella la historia de la familia Mann. Pero asombra y maravilla que una persona tan joven sea capaz de analizar la vejez y la muerte como lo hace aquí.

- Thomas Buddenbrook queda desconcertado, abrumado de desesperación, cuando la muerte va a reclamarlo. Ninguna de sus creencias le brinda consuelo, ya sean las opiniones religiosas que desde hace tiempo han dejado de satisfacer sus necesidades metafisicas, ya su mundano escepticismo o su materialismo. Nada, en palabras de Mann puede ofrecer al agonizante, una sola palabra de calma.

En plena desesperación, tomó casualmente de su libreria un volúmen barato y mal cosido de filosofía, comprado años atrás en una libreria de ocasión. Se puso a leer y de inmediato le invadió la calma, maravillado de que un genio creador pudiera atrapar esta cosa cruel y burlona que llamamos vida.

La extraordinaria claridad de visión de aquel tomo de filosifía conmovió al moribundo y, durante horas no levantó la vista de sus páginas. Cuando terminó, Thomas Buddenbrook era un hombre transformado, un hombre que habia encontrado el consuelo y la paz que lo habia eludido hasta entonces.

¿Y quien era el autor de ese libro que transformó de tal manera al protagonista?. Mann no revela su nombre en la novela, pero cuarenta años después, escribió un magnífico ensayo donde decia que el autor del librito era Arthur Schopenhauer.

Lectura imprescindible y recomendada para hoy: "El mundo como voluntad y representación"
de Don Arthur.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

fotos

0 comentarios

Claudio Magris

3 comentarios
Una, a cierta edad, siempre vuelve a los clásicos. Leí hace unos años "Utopía y desencanto" y recuerdo que me hice una lista de autores, en la mayoría austriacos, desconocidos para mi y que me parecian imprescindibles conocer. Escuso decir que no encontré a casi ninguno en ediciones españolas.Pero si me hizo volver a leer a Stevenson , a Thomas Mann y su "Los Buddenbrook" y sobre todo, a Goethe y su poesia:

Sobre todas las cumbres hay paz
En la hoja del árbol
apenas leve aliento
tiembla fugaz.
Callan los pajarillos en el bosque.
Espera; también tú, pronto, muy pronto,
descansarás.

Este verano, volvió a caer en mis manos este libro y, como la vez anterior, me obligó a releer cosas ya olvidadas, y volví a sentir la necesidad de encontrar esos libros a los que hace referencia.

Creo que Magris consigue que la gente corriente como yo, pueda elevarse casi a su altura, al menos mientras lo lee. ¿quien da más?.

Haruki Murakami

2 comentarios
Este verano, mi hija me dejó la novela" Sputnik, mi amor" de este autor, y fué para mi un descubrimiento. Sus historias, y sobre todo su forma de contarlas son autenticamente novedosas. Me gusta ese tono entre la vigilia y el sueño, pero a la vez tan real, que hacen, sobre todo en sus cuentos cortos, que puedas sentir que estas alli, o que te puede estar pasando a ti; y ya es mérito, porque como su nombre indica, es japonés, y ya me dirás como es posible meterse en ese mundo. Pues si.

Su libro "Sauce ciego, mujer dormida", recopila veinticuatro relatos, verdaderamente antológicos.

martes, 16 de septiembre de 2008

Voces en Ruidera

2 comentarios
_ Llevo dándole vueltas a la bodega de los hechos y los dichos, que es la memoria, y no consigo cuajar ninguna de mis acciones de hace dos noches. Fué como jornada en blanco que se me quedó en la cama. -vivimos dias y dias, meses y años, y a la hora de poner en movimiento la memoria resulta que no se nos filtra casi nada. A la hora del balance, después de apretarnos hasta saltar los tornillos del recordador, toda nuestra historia se reduce a un puñadito de jirones de estampas, de momentillos, de palabras sueltas, de retratos cortados, chuchurríos y descoloridos.... Y resulta, cosa bien desasosegante,que tantas penas, trabajos, decires y acuestes, quedan al cabo de los años en tan chico almacén... todo esto me hace pensar que, de verdad, sólo vivimos en el dia en que estamos. Lo demás, aventó total. Se ve uno encanecido, la cara surcada y el cuerpo sin fibra, y recuerda sus efigies anteriores como perdido. Y tanto despojo de presencia y ánimo, de decires y miradas (me pregunto muchas veces ante el espejo), ¿para que sirvió si no recuerdo lo que fuí?. A cada paso, con la punta del pie, empezamos un camino, que a la vez borramos con el talón. Andares inútiles de los que solo queda memoria de alguna piedra del camino, o de una huella de nuestro pie grabada en el barro seco del tiempo. Lo mismo que desaparece de nuestro cuerpo lo que comemos cada dia, se anula lo que vivimos. Y solo permanecen destilaciones ínfimas, pegadas en las paredes de la vasija de la memoria....

Si todo el pasado lo lleváramos dentro, enloqueceríamos en seguida. El olvido de lo que fuimos en los momentos malos... y en los buenos si me apura, nos permite creer que cada dia es nuevo, que nacemos cada amanecida. Nos permite ser inconscientes de nuestros errores repetidos y limitaciones y volver a ellos mil veces con frescura y desparpajo. Si tuviéramos toda la memoria, nuestra cabeza seria una película de millones de metros que nos repetiria hasta la demencia los mismos haceres y dichos, ademanes y copiados errores. -seria el más patético infierno que imaginar pudiera un tridentino.

lunes, 15 de septiembre de 2008

A modo de presentación

3 comentarios
Hace algún tiempo, la empresa donde trabajaba, los médicos o la vida misma (a estas alturas no lo tengo muy claro quien fué), decidió jubilarme y poco despues, fuí yo quien se jubiló.

Por primera vez en mi vida, era libre, tenia todo el tiempo para cumplir los sueños acumulados durante años y años, en los noches de insonmio. El problema es que olvidé qué sueños eran y si acaso me aparecian en la niebla de mi cabeza, el cansancio hacia que lo dejara para otro momento.

Si ahora buscara un punto de referencia en mi vida, solo quedarian mis hijos, la persona que hoy me acompaña, unos cuantos amigos, y los libros que fueron y siguen siendo el unico lugar a donde ir.

Y en esas estamos. Desde mi casa puedo escuchar y ver el mar y la calle donde vivo se llama Rua do pescador, ¿se puede pedir algo más a la vida?.
 

Señales de humo Design by Insight © 2009